El fondo estadounidense Blackstone continúa maximizando la rentabilidad de su inversión en Cirsa con una nueva operación financiera que le permitirá obtener cerca de 130 millones de euros sin reducir su participación en la compañía.
La operación se articula a través de una emisión de bonos realizada por LHMC Finco 2, sociedad luxemburguesa con la que controla el 78,4% de Cirsa. Esta deuda será transformada en un dividendo extraordinario —una práctica conocida como dividend recap— con un coste de entre el 8,6% y el 9,4%, según las condiciones de pago.
Liquidez sin impacto directo en Cirsa
A diferencia de otras operaciones, los bonos no cuentan con el respaldo directo de Cirsa, aunque la compañía constituye el principal activo de la sociedad emisora. Esto permite a Blackstone obtener liquidez sin incrementar formalmente el endeudamiento de la empresa cotizada ni comprometer sus activos o flujos de caja.
La maniobra llega meses después de la salida a Bolsa de Cirsa, que recaudó alrededor de 450 millones de euros, destinados en su mayoría a reducir deuda. Desde entonces, el fondo ha seguido optimizando su estructura financiera sin diluir su posición accionarial.
Estrategia financiera a medio plazo
La nueva emisión amplía una operación previa de 600 millones realizada en 2025, manteniendo condiciones similares y con vencimiento en mayo de 2030. La participación en Cirsa, valorada en unos 1.800 millones de euros, sigue siendo el principal respaldo económico de la estructura.
Además, los bonistas cuentan con protección en caso de cambios en el accionariado: si Blackstone reduce su participación por debajo del 40%, deberá lanzar una oferta de recompra de los bonos al 101% de su valor nominal.
Dividendos y evolución en Bolsa
Desde su adquisición en 2018, cuando compró Cirsa al empresario Manuel Lao, Blackstone ha obtenido importantes retornos. Entre 2023 y 2025, el fondo ha ingresado unos 260 millones en dividendos, cifra a la que se sumará el reparto previsto para este año, cercano a 75 millones de euros.
En Bolsa, las acciones de Cirsa cotizan actualmente por debajo de su precio de salida, aunque el consenso de analistas mantiene recomendaciones de compra y sitúa su valor potencial en niveles superiores.
Un movimiento habitual en el private equity
La operación refleja una estrategia habitual en el capital riesgo: monetizar inversiones mediante estructuras de deuda sin necesidad de desinvertir. Con este movimiento, Blackstone refuerza su capacidad de generar retornos mientras mantiene el control de uno de los principales grupos de juego en Europa.














